Biografía

“Desierto Florido” es una de las nuevas bandas que han comenzado a tomar posesión de la escena local (Santiago). El cuarteto oriundo de Los Ángeles, ofrece un rock con muchos tintes de pop, el que está acompañado por melodías pegajosas que difícilmente salen del oído. Como casi todas las historias de bandas de Rock, esta parte por la amistad: “Desierto Florido” nace el año 2003, cuando Pablo Jara (voz y guitarra), y Nadab Sandoval (batería), se deciden a cumplir el sueño de materializar un puñado de canciones compuestas por el primero. Ensayos caseros, mucha camaradería y buena onda, fue la tónica de estas primeras reuniones, mas la ausencia de otros integrantes hacía cojear a estos muchachos.

Fue así como el hermano de Nadab, Jonathan Sandoval, se integra a la banda como guitarrista en un comienzo, pero (ante la carencia de integrantes) posteriormente se constituye en bajista de la banda. Es así como el trío se decide a abandonar la sala de ensayo en su natal Los Ángeles, para buscar el éxito y nuevas aventuras en Santiago. Es acá, donde el círculo se cerraría definitivamente, con la llegada de Claudio Cárcamo (ex ETC), a ocupar el puesto de guitarrista, que los muchachos sentían que faltaba. A poco andar el año 2004 se dan a conocer en el medio televisivo con su canción “Nada importa” por las pantallas de VIAX. Mientras tanto “Desierto Florido” comenzaba a presentarse en muchos locales de la escena musical emergente del rock chileno, entre ellos escenarios destacados como La Batuta y las salas de la SCD, sonaron en vivo en ciudades como Osorno, Los Ángeles, Chillán, Concepción, Valparaíso y Santiago, contagiando siempre al público con sus pegajosas melodías, y el evidente fiato y amistad que se veía en el escenario.

Razones suficientes para decidir ir un paso más allá, y comenzar la grabación de su primer material discográfico independiente, titulado “Goosfraba” (2007). Un proceso de mucha tensión, según lo que ellos definen (De ahí al nombre del disco), pero que finalmente engendró nueve canciones originales, compuestas entre Pablo Jara y Jonathan Sandoval. Es así como dentro de “Goosfraba”, aparece el single “Dame 1.000 segundos”, una canción liviana, melancólica, que de forma casi inmediata hace recordar las raíces sureñas de esta banda, dicha canción fue la primera en difundir a la banda en medios radiales como Rock and pop y 40 principales y a recibir críticas en revistas como Rockaxis. A “Dame 1.000 segundos”, le siguió la despechada canción “Un sábado de febrero”, en donde el cuarteto logra lucirse completamente, con un certero manejo de tiempo versus fuerza en la batería de Nadab Sandoval, quien es acompañado en la base de la canción, por sobrias pero precisas líneas de bajo, a cargo de su hermano Jonathan.

Finalmente, las guitarras Telecaster (Jara) y Stratocaster (Cárcamo), logran afiatarse de gran manera, haciendo de “Un sábado de febrero” una canción obligada en el reproductor de los jóvenes ávidos de rock nacional. Actualmente, la banda se encuentra en proceso de estudio de lo que será su segunda placa discográfica, presupuestada a salir hacia fines de este año. Sencillamente, es el innegable talento al que ya nos tiene acostumbrados el sur de Chile

Periodista: Felipe A. Valenzuela